Recomendaciones de la Federación Argentina de Cardiología para una alimentación saludable

¿Qué alimentos seleccionar?
Para lograr una alimentación adecuada se pueden considerar algunos consejos:

Leche y derivados
Las grasas de la leche son la crema y la manteca. La leche y los alimentos que con ella se fabrican (derivados o lácteos) pueden presentarse enteros (con crema) o descremados (sin crema o con muy pequeñas cantidades). Así hay yogur entero y descremado, quesos enteros y descremados, etc.
Los lácteos descremados mantienen las propiedades alimenticias de la leche pero, al tener cantidades muy pequeñas de crema, no provocan aumento del colesterol. Por ese motivo es muy prudente, desde ahora en adelante, usar leche, yogur, quesos, descremados.
La manteca es grasa, al igual que la margarina; la diferencia es que la manteca es de origen animal y la margarina de origen vegetal. No son alimentos imprescindibles; si se los abandona el corazón estará agradecido.

Huevos
La parte blanca del huevo (clara) es muy rica en proteínas y no contiene colesterol, por lo cual es posible consumirla sin límites. En cambio, la parte amarilla (yema) contiene grandes cantidades de colesterol y no es un alimento conveniente en un plan de alimentación.

Carne de vaca
La carne de vaca fresca, de color rojo, sin vetas o estrías blancas de grasa se llama carne magra. Los cortes de carne vacuna magra contienen menos grasa saturada y colesterol que los otros con grasa. Si se desea comer carne de vaca, es posible hacer dos comidas semanales en base a carne vacuna magra.
 

Otras carnes
La carne de otros animales varía en su composición de grasa y colesterol. Si se quiere cambiar los dos días semanales de carne vacuna por otra clase de carne animal, conviene elegir carne de conejo; contiene aún menos grasa que la carne de vaca magra.

Pescado
Los pescados de río suelen tener más grasa que los de mar. Estos son más sanos y contienen además algunas sustancias que pueden hacer subir el colesterol bueno. Por eso es recomendable consumir pescado de mar.
Fiambres y embutidos
Los fiambres y embutidos, frescos o secos, contienen gran cantidad de grasa, colesterol y sal. Por este motivo son sumamente dañinos para la salud de las personas que padecen enfermedades cardiovasculares o hipercolesterolemia.

Pollo
El pollo contiene colesterol y grasa, pero si se le quita la piel y la grasa visible antes de cocinarlo, disminuye la cantidad de grasa que contiene.

Vegetales
Ningún vegetal contiene colesterol. El colesterol es fabricado solamente por los animales y el hombre. Por esa razón, alimentarse con vegetales es más sano que alimentarse con productos animales.
Las legumbres (soja, garbanzos, porotos, habas, lentejas, arvejas, chauchas, etc.) son excelentes alimentos, fuente de proteínas. Pueden reemplazar a la carne.
Las verduras de hoja (lechuga, espinaca, achicoria, berro, acelga, etc.) son fuente de vitaminas y fibra, excelentes alimentos para el corazón.
En los planes de alimentación para pacientes cardíacos o hipercolesterolémicos, todos los cardiólogos del mundo recomiendan alimentarse con vegetales. Una porción diaria de vegetales crudos y otra cocida mejora la calidad de su dieta.
Los cereales son muy buenos para el corazón. Entre ellos se destacan, por su calidad, los cereales integrales que aportan no sólo vitaminas y energía sino también fibra que hace funcionar mejor el aparato digestivo.
Las frutas, crudas o cocidas, preferentemente con cáscara, son muy recomendables para su nueva forma de alimentarse más sanamente. También son excelentes los jugos de frutas como bebida: contienen vitaminas que son indispensables para el buen funcionamiento de su organismo.
Los aceites no contienen colesterol pero algunos tienen grasas que no son convenientes. Por eso hay algunos que pueden recomendarse y otros no. Conviene elegir siempre los aceites dentro de la siguiente lista: oliva, girasol, maíz, uva, soja. Evitar los aceites comestibles 'mezcla' que no declaran con qué se ha hecho la mezcla.

Dulces y azúcares
Pueden ser usados en cantidades moderadas. A pesar de que el azúcar no contiene colesterol su uso exagerado puede alterar otros metabolismos de su cuerpo. Los dulces, mermeladas o jaleas de origen frutal no contienen grasas ni colesterol y pueden ser usados moderadamente, como el azúcar. Pero cuidado con el dulce de leche: contiene grasa y colesterol.

Condimentos
Los condimentos naturales como albahaca, laurel, orégano, romero, perejil, salvia, pimentón, estragón, etc. pueden ser consumidos sin problema.
La sal es un condimento que puede traer problemas de presión arterial, por eso su uso suele estar prohibido en los hipertensos. Hoy se recomienda usar sal con bajo contenido de sodio, aún para las personas que no padecen de hipertensión. Estas sales con contenido reducido de sodio son recomendables pues dan el mismo sabor sin provocar tanto daño. Algo parecido sucede con el bicarbonato; en realidad es 'bicarbonato de sodio', el mismo sodio que contiene la sal de mesa, por lo tanto debe ser evitado o consumido con moderación.
Los condimentos picantes no alteran el colesterol. Pueden ser usados sin problemas, siempre que no le provoquen a Ud. otras consecuencias de tipo digestivo.

Bebidas
Las bebidas alcohólicas pueden intoxicar el corazón y, principalmente, el hígado. Deben ser consumidas con moderación.
Las gaseosas contienen gas y azúcar, por lo que también deben ser consumidas con moderación.
Las infusiones (té, mate) pueden ser usadas sin problemas. Cuidado con el café que es menos recomendable.
El agua es el mejor hidratante del mundo. Puede ser usado en la cantidad que se quiera. Tomar agua ayuda a la digestión y mantiene el cuerpo saludable.

¿Cómo cocinar?
Las preparaciones al vapor, al horno, a la plancha o a la parrilla son más saludables que las frituras.
Las frituras incorporan más grasa a los alimentos, y además aumentan el grado de saturación de los aceites usados para fritar, lo que puede hacer que aumente el colesterol.
Cuando se cocina a la plancha no se debe poner aceite o grasa sobre la plancha, sino calentar la plancha seca antes de colocar los alimentos en ella.
Cuando se cocina al horno, conviene colocar una rejilla bajo los alimentos pues de otra manera la grasa que sale de ellos los embeberá y la cocción será más parecida a una fritura que a una horneada.

Fuente: Federación Argentina de Cardiología

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