Controlar la diabetes: los errores más comunes

El término 'diabesidad', acuñado de forma reciente, hace referencia a la que se considera ya la epidemia del siglo XXI y que combina dos graves problemas consecuencia del estilo de vida moderno: la diabetes y la obesidad.

Según explica el doctor José Ramón Calle, asesor médico de la Fundación para la Diabetes, el estilo de vida de un paciente con diabetes es el mismo que deberíamos seguir toda la población, basado en una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio físico para controlar el peso y el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los pacientes con diabetes tipo 1 suelen participar en gran medida en la evolución del trastorno y tener una mejor educación para controlar su condición, cuándo realizar los controles o cómo ajustar las dosis de insulina que deben inyectarse según su dieta. "Sin embargo, el ritmo de vida asociado a las prisas y a la carga asistencial puede conducir a que muchos pacientes estén peor educados en su enfermedad de lo que debieran", señala el facultativo.

La diabetes tipo 1 antes se conocía como diabetes infanto-juvenil dado que se iniciaba en la época infantil y adolescente, sin embargo hay un porcentaje creciente de personas que comienzan a padecerla después de los 30 años. Esta diabetes requiere de tratamiento con insulina inyectada y de un control diario de la glucosa en distintos momentos del día.

La diabetes tipo 2, la conocida antes como diabetes del adulto, está ligada al estilo de vida y al exceso de peso y a pesar de que hace unos años se consideraba rara la existencia de este tipo de diabetes en los menores, cada vez se diagnostican más casos entre ellos. Existen más de 5 millones de personas en España que padecen este tipo de diabetes.

A pesar del uso de fármacos, el páncreas de estas personas con diabetes tipo 2 se va agotando y en muchos casos terminan necesitando la insulina inyectada, requiriendo la misma instrucción en la enfermedad que un paciente de diabetes tipo 1 de origen.

El doctor apunta algunos de los aspectos de los que se derivan más problemas y errores en el control de la diabetes:

* Desigualdad en pacientes y asistencia

Existe una gran variabilidad entre los pacientes y su educación sobre la enfermedad y los recursos accesibles en el sistema de salud. Según señala el doctor Calle, existen grandes diferencias entre centros sanitarios en cuanto a la formación y los medios que se ofrecen a estas personas para controlar la enfermedad.

* Seguir una dieta adecuada

El consumo excesivo de grasas y de azúcares refinados predispone al exceso de peso y con ello al mayor riesgo de hipertensión, diabetes e hipercolesterolemia. "La dieta que deben seguir los pacientes diabéticos es la que deberíamos de seguir todos", señala el especialista. Uno de los errores más importantes es la reducción drástica de los hidratos de carbono derivada de la idea de que su consumo sube el azúcar en sangre.

"Hay que reducir los hidratos de carbono refinados como dulces y bollos e integrar con moderación los hidratos de carbono de absorción lenta como legumbres, cereales, arroz o patatas", apunta el endocrinólogo, que añade que el principal problema está en cambiar de hábitos cuando se llega a edades avanzadas.

* 'Reciclar' conocimientos

El especialista señala que es necesario que los pacientes pasen por sesiones informativas periódicas para 'reciclar' sus conocimientos sobre cómo controlar su diabetes ya que pasados dos o tres años los pacientes se olvidan de las pautas o se relajan en su práctica.

* Ejercicio no es sólo caminar

El ejercicio forma parte del tratamiento de una enfermedad que puede causar graves complicaciones en las distintas partes del cuerpo. Sin embargo, en muchos casos se considera suficiente ejercicio el caminar. "Quien padece diabetes no sólo debe hacer ejercicio sino que debe hacerlo con intensidad, caminar no es suficiente, se trata de practicar bicicleta o nadar y a veces no se hace tanto hincapié en este tema como se debiera", apunta.

* Controlar la glucosa en sangre

Una gran parte de los pacientes diabéticos controlan su glucosa en sangre menos de lo que debieran y en gran medida esto se debe a que la administración restringe la dispensación de las tiras reactivas necesarias para medir la glucosa, apunta el doctor Calle.

Los pacientes con diabetes tipo 1 deben medir al menos 4 veces al día sus niveles mientras que en el caso de quienes padecen el tipo 2 este seguimiento depende del grado de la enfermedad.

* Los fármacos no son suficiente

Existen pacientes que padecen diabetes tipo 2 y consideran que la toma de fármacos antidiabéticos orales es suficiente para controlar la enfermedad sin embargo el doctor Calle apunta que "el tratamiento se basa en dieta, ejercicio y medicamentos y estos últimos no son suficientes para detener la enfermedad".

El especialista apunta que intervenir en estas tres áreas disminuye los riesgos de pasar a la diabetes tipo 1 y necesitar insulina, así como de complicaciones posibles, las más comunes asociadas a la retina y el riñón y en menor medida al sistema nervioso.

* Dejar de vanalizar la diabetes tipo 2

Aún existe la creencia errónea entre muchos pacientes de que en realidad no se padece mal alguno sino que sólo se tienen un poco elevados los niveles de azúcar en sangre y que esto no reviste gravedad en comparación con la diabetes tipo 1.

 

Fuente: Infosalus

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