Cuidado de la Salud

¿Qué hay en un cigarrillo?

La mayoría de la gente piensa que el cigarrillo es un puñado de hojas de tabaco enrolladas en un papel. Esto NO es así. Actualmente se estima que el 50% del cigarrillo está compuesto por hojas de tabaco, el 30% por tabaco reconstituido y el 20% por tabaco expandido con dióxido de carbono.

Las hojas de tabaco contienen NICOTINA que es la sustancia del cigarrillo que genera adicción. La nicotina se absorbe rápidamente y llega al cerebro en unos 10 segundos. Algunos estudios muestran que la nicotina que consume un fumador promedio, tanto de cigarrillos comunes como de cigarrillos light, aumentó en un 10% en los últimos seis años haciendo que sea más difícil dejar de fumar y más fácil hacerse adicto.

El tabaco reconstituido está formado por una mezcla de tallos molidos, polvillo de tabaco y tabaco recuperado a la que se le agregan aditivos. Los aditivos son fundamentales en la elaboración de un cigarrillo y tienen dos funciones:
1. Manipular el contenido de nicotina (por ejemplo agregando amoniaco, sustancia que aumenta la liberación de la nicotina) y
2. Suavizar la aspereza del tabaco (por ejemplo agregando azúcar, chocolate, miel, regaliz, mentol, etc.).

La lista completa de aditivos no se encuentra disponible. Se estima que son más de 600. Al fumar un cigarrillo, se genera un proceso de combustión incompleta con temperaturas que llegan a los 1000 ºC, y que transforman los componentes originales de la planta. Se estima que el humo de tabaco contiene unos 7.000 componentes, de los cuales casi 70 son sustancias que producen cáncer (por ejemplo: arsénico, benceno, berilio (un metal tóxico), 1,3-butadieno (un gas peligroso), cadmio (un metal tóxico), cromo (un elemento metálico), óxido de etileno, níquel (un elemento metálico), polonio-210 (un elemento químico radiactivo) o cloruro de vinilo) y otros pueden ser tóxicos para el cuerpo humano.

El humo visible representa sólo el 5-8% de lo que se produce al fumar un cigarrillo. El resto está compuesto de gases invisibles, entre los que se incluye el gas cianhídrico, un gas venenoso que reduce la capacidad del organismo para transportar oxígeno y el monóxido de carbono (CO) un gas muy tóxico que constituye del 3 al 6% del humo inhalado.

El CO interfiere en el transporte del oxígeno. Al fumar, todos los órganos reciben menos oxígeno.
cigarrillo, sus restos quedan depositados en el pulmón como el hollín en una chimenea obstruyendo los bronquios y afectando la respiración.

Los filtros, hechos de acetato de celulosa, retienen parte del alquitrán y del humo antes de que éstos lleguen a los pulmones del fumador. También enfrían el humo y lo hacen más fácilmente inhalable. Los filtros no son degradables y son la principal causa de basura en el mundo. Un estudio realizado por la Universidad de San Luis muestra que los filtros tienen altas concentraciones de cadmio, un metal tóxico para la salud.
 

 

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación

El resfriado y la gripe

El resfriado y la gripe o influenza son dos enfermedades diferentes que tienen síntomas parecidos. La importancia de diferenciarlas permite el tratamiento adecuado.

Las diferencias entre una y otra son:
Fiebre, en un resfriado no presenta o es muy baja. En una gripe la temperatura puede ser de 38° o más.
Dolor de cabeza, en un resfriado puede presentarse ocasionalmente, en una gripe normalmente se presenta.
Escurrimiento nasal, en un resfriado suele ser muy leve o no presentarse, en una gripe, hay estornudos frecuentes y goteo constante.
Congestión nasal, en su resfriado generalmente no hay, en una gripe es uno de los síntomas más molestos.
Tos, en un resfrío la tos es seca y leve, en una gripe suele ser húmeda y con flemas y muy persistente.
Dolor muscular, en un resfriado no se presentan, en una gripe, son frecuentes.
Fatiga, no se presenta con un resfriado, en la gripa es muy fuerte.

Dolor de garganta, en un resfriado puede no presentarse o ser muy leve, en una gripe, las molestias ocasionan dificultad para tragar y comer.
Apetito, con un resfriado no disminuye, con una gripa la persona no siente deseos de comer.
Energía, en un resfriado no se afecta, con una gripe, hay agotamiento general que impide realizar las actividades diarias. 

CAMPAÑA DE VACUNACIÓN ANTIGRIPAL 2014

¿Qué es la gripe o influenza?

La gripe o influenza es una enfermedad producida por un virus que presenta distintos tipos y subtipos, que cambia anualmente y que puede afectar a cualquier franja de edad de la población. En pacientes jóvenes y sanos puede producir una enfermedad febril aguda, con manifestaciones generales (dolores musculares, decaimiento) y respiratorias (tos seca, dolor de garganta) que genera imposibilidad de desarrollar actividades durante 5 a 7 días. En este grupo de población raramente se observan complicaciones graves pero eventualmente se pueden presentar. En personas mayores de 65 años, en niños menores de 2 años, en personas de cualquier edad con enfermedades crónicas (pulmonares, cardíacas, inmunodeficiencias, diabetes, etc.) o en mujeres embarazadas, la gripe puede producir complicaciones con más frecuencia y conducir a la internación. 

¿Cómo se previene?

El riesgo de padecer gripe se puede reducir a través del lavado frecuente de manos con agua y jabón o gel alcohólico, evitando el contacto cercano con gente que presenta la enfermedad, ventilando bien los ambientes, limpiando las superficies en forma adecuada, y fundamentalmente a través de la vacunación antigripal.

¿Cómo se elabora la vacuna antigripal?

La vacuna antigripal se elabora a partir de unas proteínas que tiene el virus en su superficie luego de su inactivación. Estas estructuras al ser inyectadas en las personas, producen una respuesta del sistema inmune que, luego de unos días, brindan protección contra la enfermedad y sus complicaciones, y que dura aproximadamente un año. La vacuna contiene proteínas del virus de gripe A (H1N1), otra del virus A H3N2 y un subtipo B. 

¿Es eficaz la vacuna antigripal?

La vacuna antigripal ha demostrado tener una eficacia del 70% a 90% para prevenir la gripe en adultos jóvenes y entre un 30% a 70% para prevenir la hospitalización en los grupos de mayor riesgo. 

¿Quiénes deben vacunarse?

• Todos las personas a partir de los 65 años.
• Todos los niños de entre 6 y 24 meses de edad.
• Mujeres embarazadas o mujeres que hayan sido madres en los últimos 6 meses no vacunadas durante el embarazo.
• Personal de salud.
• Las personas entre 2 y 64 años con:
  - Enfermedades cardíacas y pulmonares crónicas.
  - Diabetes.
  - Inmunodeficiencias de cualquier origen.
  - Obesidad.
  - Insuficiencia renal crónica en diálisis o con expectativas de ingresar a diálisis en los siguientes seis meses.
  - Retraso madurativo grave (menores de 18 años de edad).
  - Síndromes genéticos, enfermedades neuromusculares con compromiso respiratorio y malformaciones congénitas      graves.
  - Tratamiento crónico con ácido acetilsalicílico (menores de 18 años de edad).
  - Sanos pero que sean convivientes de enfermos oncohematológicos y de niños prematuros.

Nota:
En embarazadas se debe aprovechar la ocasión para administrar la vacuna triple bacteriana acelular. (difteria/pertussis/tétanos) y en los mayores de 65 años la vacuna antineumocócica de polisacáridos si es que no se vacunó previamente o requiere una segunda dosis de la misma.

COMITÉ CIENTÍFICO VACUNAR
Febrero 2014

La alergia

La alergia es una situación a la que todos estamos expuestos y que puede adoptar muchas y diferentes formas de expresarse. 

Otoño e invierno

Para la mayoría de las personas alérgicas predispuestas, el inicio del otoño dispara los síntomas de las enfermedades alérgicas, en especial de las vías respiratorias.

¿Qué factores típicos del otoño y el invierno producen los síntomas tales como congestión y obstrucción nasal, lagrimeo, estornudos, secreción nasal acuosa, tos y crisis de asma?

  • En primer lugar, el descenso de la temperatura que marca el inicio de este periodo y, especialmente, los cambios bruscos en los termómetros afectan e irritan las vías respiratorias, modificando su funcionamiento y haciéndolas más susceptibles a las infecciones.
  • En segundo lugar, este descenso de la temperatura provoca que se cierren ventanas y que, por ello, los interiores de las casas estén poco ventilados y que, además, mantengamos un mayor contacto con las mascotas. Este hecho, sumado al aumento en las condiciones de humedad, hace que los alérgenos de interior tales como los ácaros y también los hongos aumenten sus concentraciones y contribuyan a desencadenar las crisis respiratorias.

Es muy importante señalar que no siempre estos síntomas, muy parecidos a los de un resfriado, se traducen en una alergia. Por ello, durante esta época del año es muy importante saber diferenciar entre una alergia y un resfriado, ya que en ambas situaciones tienden a aparecer el dolor de cabeza, los estornudos y el lagrimeo de ojos.

Para aprender a diferenciarlos es necesario saber que:

  • Los síntomas de la alergia aparecen de repente, mientras que en el resfriado los síntomas aparecen de forma progresiva.
  • La alergia puede aparecer en cualquier estación del año, mientras que el resfriado raramente lo hace fuera del otoño e invierno.
  • La duración de los episodios en la alergia es corta pero periódica, a veces incluso de unas horas dependiendo del tiempo de exposición al alérgeno, mientras que en el resfriado se limita a la semana de duración.
  • En un proceso alérgico la mucosidad se muestra acuosa y transparente, mientras que en el resfriado ésta lo hace de forma espesa y amarillenta.
  • Los estornudos aparecen en la alergia de forma frecuente y más de cinco seguidos, mientras que en el resfriado también suelen aparecer pero generalmente menos de cinco seguidos.
  • La fiebre y el malestar general son exclusivos del resfriado

 

El sodio y la salud

El sodio es una sustancia mineral vital para el correcto funcionamiento del cuerpo en especial para el sistema nervioso y los músculos.
La sal es la fuente natural que mas contiene sodio  pero no es el único producto que lo contiene en forma natural.

Pero el consumo excesivo de sodio es perjudicial para la salud ya que provoca:

  1. hipertensión arterial
  2. retención de líquidos
  3. empeora cuadros de insuficiencia cardiaca
  4. daños y alteración en el funcionamiento de los riñones
  5. desarrollo de problemas cardiacos

Difarma