Cuidado de la Piel/Dermocosmética

Diez consejos para cuidarte del sol

"Cuidar correctamente la piel de las radiaciones solares ayuda a evitar quemaduras y previene el cáncer de piel y el fotoenvejecimiento”, afirma la dermatóloga Giselle Packauskas, quien explica cómo actúan los protectores solares y nos da diez consejos para seguir este verano.

 

1.      Seleccioná un protector solar adecuado

Los protectores son sustancias que absorben o disipan los rayos ultravioletas para proteger la piel de los efectos nocivos del sol. El Factor de Protección Solar (FPS) indica cuánto tiempo demora la piel cubierta con una pantalla en enrojecerse con respecto a la que no fue protegida con ningún producto. Por ejemplo, la piel de una persona que se aplicó un protector solar 30 tardará 30 veces más en enrojecer que la de alguien que no se colocó nada. Las graduaciones son:

- FPS 10 o menos: Baja Protección

- FPS 10 a 20: Moderada Protección

- FPS 20 a 40: Alta Protección

- Más de 40: Muy Alta Protección

Toda persona que se exponga al sol debería usar un protector solar para lograr un bronceado leve, gradual y progresivo y así evitar las complicaciones de tomas intermitentes y en horarios no adecuados.

Los que tienen pieles muy blancas, los pelirrojos, los calvos, los niños y los pacientes en tratamiento de peeling o con antecedentes de cáncer de piel deberían utilizar protectores de mayor graduación, lo ideal es que sean superiores a 30.

La gente con piel seca se beneficia con las cremas y los que tienen piel grasa con formulaciones fluidas, como las emulsiones.

 

2.      La exposición debe ser gradual

Es muy aconsejable realizar exposiciones graduales y en horarios adecuados -antes de las 11 y después de las 16- y con la protección necesaria. La exposición gradual le da tiempo al melanocito -un tipo de célula de la piel- a sintetizar y repartir la melanina al resto de la células (queratinocitos). Esta sustancia se coloca como una sombrilla sobre cada ADN para cuidar la información genética y permitir que las células mantengan sus funciones en óptimo estado. Recordá que el protector se usa para proteger la piel y no para estar más tiempo bajo el sol.

 

3.      Prestá atención a las zonas más sensibles

Las zonas más sensibles son las más blancas, las que suelen estar “ocultas” o “tapadas” durante el año. También hay que prestar especial atención a las áreas de piel más fina, como los párpados.

 

4.      Remové la protección cada dos horas y evitá tomar sol entre las 11 y las 16

El protector solar debe colocarse 20 minutos antes de la exposición para su correcta absorción, luego hay que renovarlo cada dos horas. Hay aplicarlo nuevamente si practicás deportes, transpirás mucho, si te metés a la pileta o al mar o si es un día ventoso. Recordá que en los días nublados las radiaciones traspasan las nubes y también hay que protegerse.

 

5.      No te expongas nuevamente al sol si tu piel está dolorida y enrojecida

Si la piel está enrojecida y dolorida significa que su capacidad de adaptación ha sido sobrepasada. Por eso, hay que hidratarse y no exponerse otra vez hasta que la situación haya mejorado. Además, se puede usar un post-solar: este producto da alivio sintomático e hidratación y se puede aplicar tantas veces como sea necesario.

 

6.      Sólo usá maquillaje una vez aplicado el protector solar

La pantalla debe utilizarse sobre la piel limpia y seca. Las mujeres podemos usar maquillaje luego de la absorción del producto y sin que vean afectadas sus propiedades protectoras.

 

7. Utilizá protector solar también para salir a la calle

Para evitar los efectos adversos de la exposición acumulativa, es prudente colocarse protector solar para salir a la calle. Allí, no sólo recibimos directamente los rayos del sol sino que hay ciertas superficies que reflejan la radiación, como el pavimento y las paredes.

 

8. Las personas grandes también deben cuidarse del sol

Las personas de la tercera edad  son muy susceptibles a los golpes de calor y a la deshidratación. Además, deben tener en cuenta el daño acumulado a lo largo de la vida (manchas) y el cáncer de piel.

 

9. Tené en cuenta los factores geográficos

En la montaña hay mayor radiación (al igual que en los sitios cercanos al Ecuador) por la incidencia perpendicular de los rayos de la tierra. También, tené en cuenta las superficies que reflejan la radiación, como el cemento, la arena, la nieve y el agua.

 

10.  Los efectos beneficiosos de tomar sol

El sol no es tu amigo ni tu enemigo: sus efectos dependen de la relación que establezcamos con él. Entre sus beneficios se encuentran su acción calórica, su efecto antidepresivo y la síntesis de vitamina A.

 

Fuente: EntreMujeres

Consejos prácticos para elegir el mejor protector solar para tu piel

Al la hora de elegir un protector solar, es necesario recordar que hay dos tipos de rayos ultravioletas (UV) con distintos efectos en la piel:
- UVA: Alcanza totalmente la superficie terrestre; broncean de inmediato, pero su resultado es poco duradero. Tienen la capacidad de atravesar el vidrio y penetran hasta las capas más profundas de la dermis, donde generan radicales libres que provocan alteraciones celulares y causan el envejecimiento prematuro de la piel (arrugas, manchas y falta de elasticidad), además de provocar cáncer.
- UVB: Penetran menos que los UVA pero son más reflejantes; 90% es bloqueado por el ozono y por el oxígeno de la atmósfera y como son más energéticos resultan más dañinos para la biósfera. El daño más grave en el cuerpo es que queman el tejido.
Ambos tipos son potentes factores de riesgo del cáncer de piel.

Por esto a la hora de elegir el protector, debemos fijarnos que en la etiqueta esté especificados ambos tipos de rayos.

Además se debe tener el cuenta que cuanto más alto es el FPS (factor de protección solar) en el protector, más largo es el periodo que podemos exponernos al sol sin que la piel se queme. Pero eso no significa, por ejemplo, que un filtro solar de índice 15 sea la mitad de efectivo que el de 30.
De acuerdo con expertos de la Asociación Británica de Dermatología, a medida que el índice de protección aumenta, el beneficio adicional se hace más pequeño.
Y es que un filtro solar de índice 15 protege en un 93% de los UVB, mientras que los de FPS30 protegen en un 97%, los de FPS50 protegen 98%, pero cuando llegan a 100 o por encima ya no pueden proteger más.

En general, los dermatólogos recomiendan un bloqueador solar con etiqueta FPS30.
También es importante asegurarse que sean resistentes al agua y al sudor lo que significa que el bloqueador permanece en la piel por más tiempo cuando está mojada.
Según las regulaciones de la FDA, un filtro solar "resistente al agua" significa que mantiene su FPS tras 40 minutos en el agua, mientras que el "muy resistente al agua" puede durar hasta 80 minutos.
Además de elegir un protector solar que proteja su piel de los dos tipos de rayos dañinos, hay una serie de otras medidas que puede tomar para reducir el riesgo de daños en la piel por efecto de los rayos solares:
Aplicarlo 30 minutos antes de salir al aire libre para obtener mejores resultados. Esto le da tiempo a la piel para absorber el bloqueador.
Volver a aplicarlo cada dos horas o después de cada baño en la piscina o el mar.
Limitar la exposición al Sol, especialmente de 11 a 16hs, cuando los rayos del sol son más fuertes.
- Si es inevitable estar afuera al mediodía, es recomendable un poco de sombra, como un paraguas o un árbol. También se puede cubrir el cuerpo con mangas largas, pantalones, un sombrero y gafas de sol siempre que sea posible.
- Pero aparte de utilizarlo en la playa o en la piscina, los dermatólogos recuerdan que también hay que usarlo durante el invierno, ya que a pesar de que los rayos ultravioleta B (UVB), los culpables de las quemaduras y del cáncer de piel, son de menor intensidad durante esta época del año, los efectos de los rayos UVA persisten.

Fuente

Tips para mantener la piel hidratada

- Una de las maneras para reconocer si la piel está deshidratada es detectar los engrosamientos y asperezas que se forman en las zonas a tratar ya que de esta manera la piel se protege ante la necesidad de agua.

- Las zonas del cuerpo que necesitan más cuidado son las expuestas: hombros, brazos, codos y rodillas. Sin olvidar que el uso del calzado de verano como ojotas y chatitas hacen que los pies se resequen y se agrieten.

- La dosis correcta de aplicación es casi tan importante como saber elegir el producto indicado para nuestro tipo de piel. Algunas cremas vienen con su espátula aplicadora, para evitar la contaminación del producto, en caso contrario se puede utilizar una "cucharita de helado limpia", destinada para este fin. Paso siguiente, marcar la porción de crema en mentón, otra en mejillas y otra en frente y con movimientos ascendentes, esparcir la crema desde la pera hasta la frente.

- La hidratación en la ducha puede ser posible, pero no debe durar más de 10 minutos, porque si no la piel comienza a perder agua. Durante la ducha, cerrar la puerta del baño para mantener la humedad ambiente y colocar la crema hidratante dentro de los 3 minutos de finalizada la ducha o baño.

- En cuanto a la periodicidad del uso de productos hidratantes podemos decir que lo más aconsejable es comenzar el día con nuestra rutina de hidratación, después si a lo largo del día notamos la piel seca, podemos reponer la hidratación, cada vez que lo consideremos necesario sin excedernos, ya que el abuso puede provocar aparición de granitos y ampollas.

- En el caso de pieles secas, éstas pueden hidratarse con serum hialurónico, que no sólo hidrata, sino que también nutre y aporta vitaminas y activos anti age. Para pieles más grasas, los más indicados son los geles porque no engrasan la piel.

- En Pieles sensibles o con rosáceas, los más indicados son los productos y tratamientos termales ya que brindan una acción calmante y refrescante. Alivian los enrojecimientos, irritaciones por depilación o tratamientos faciales agresivos.

- La edad puede influir en la hidratación de la piel. Generalmente una piel joven con buena función metabólica mantiene naturalmente mayor hidratación que una piel envejecida, pero hay casos en los que al tomar poca agua, exponerse a diferentes agentes externos (sol, piletas, polución, camas solares) y fumar, entre otros, puede provocar deshidratación desde muy jovencitas. En pieles maduras, ante los procesos hormonales de pre-pos menopausia, se hace más notoria la sequedad de la piel, por eso lo ideal es mantener una muy buena hidratación.

- Antes del maquillaje hay que realizar la rutina de higiene e hidratación. Existen en el mercado maquillajes con componentes hidratantes. Si la piel esta hidratada, favorece a la duración del maquillaje.

- Para las que luchan por un bronceado prolongado, el uso de cremas hidratantes hace que la piel bronceada se vea luminosa, se sienta muy suave y bella.

- La alimentación es fundamental. Las frutas y verduras se componen de 90%de agua, mantienen al cuerpo hidratado y ayudan a la eliminación de toxinas, lo que favorece muchísimo a la piel. ¡No olvides de tomar 2 litros de agua por día!

 

Fuente: Revista OHLALÁ

Protección solar para bebés y niños

¿Cómo evitar las quemaduras solares a los bebés?

A pesar de que el bronceado está relacionado con una buena salud, el sol puede provocar dos tipos de trastornos en la piel, unos visibles y otros invisibles. Los visibles son las quemaduras, que producen eritema o enrojecimiento de la piel, molestias y dolor en algunos casos, cuando se llegan a formar ampollas. Las consecuencias invisibles están causadas por alteraciones en el genoma, ya que los rayos UVB son absorbidos por el ADN, y cuando la exposición solar es excesiva las células anormales proliferan y forman carcinomas y melanoma.

Según estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), cada año se producen en todo el mundo más de 2 millones de cánceres de piel distintos del melanoma y 200.000 melanomas malignos. Las personas de piel clara tienen más riesgo de sufrir cáncer de piel por la ausencia relativa de pigmentación de la piel.

Según distintos estudios clínicos, utilizar un fotoprotector  durante los primeros 18 años de vida puede reducir hasta un 78 por ciento el riesgo de cáncer cutáneo.

 

Bebés menores de un año: lejos del sol

La piel de los bebés es más fina que la de los adultos y produce mucha menos melanina. Extrema las precauciones frente al sol si tienes un bebé lactante. Más de 10 minutos de exposición directa bajo los fuertes rayos solares de las horas centrales del día, ya es suficiente tiempo para causar daño a un recién nacido.

1. Lejos del sol. Los lactantes de menos de 6 meses de edad deben estar siempre a la sombra y no deben exponerse a la luz del sol directa. Protege a tu bebé del sol bajo la sombra de una sombrilla, un árbol o un toldo, y llévale siempre vestido, con gorro y sombrilla personal. Tener en cuenta que la sombra, por si sola, no es una protección suficiente, sobre todo, si estás en un lugar donde la radiación solar se refleja como la nieve o la arena de la playa. Toma medidas "extra" de protección para tu bebé.

2. Fuera de la playa y de la piscina. Evita llevar a tu bebé a la playa y a la piscina en las horas centrales del día. Los bebés no deben estar en estos lugares donde la radiación solar es muy intensa ni siquiera a la sombra.

3. Quemaduras bajo vigilancia médica. Las quemaduras solares en bebés lactantes siempre deben ser valoradas por el pediatra.

4. Los bebés de menos de 6 meses de edad deben usar un protector  de línea especial para bebés. Evita aplicarlo por las manos porque podría chupar la crema.

5. Ropa ligera de manga larga. Viste a tu bebé con ropa confortable, de colores claros y que cubra amplias superficies corporales. Los pantalones largos y las camisetas de manga larga son las más recomendables. El tejido debe ser de algodón o resistente a las radiaciones solares. Protege su cabeza y su cara con gorros de ala ancha

 

Proteger a tu bebé del calor, mantenerle fresco e hidratado tanto en casa como al aire libre, y alejarle del sol directo son algunas de las principales recomendaciones para disfrutar de un verano sin riesgos con tu hijo.

La luz del sol es fuente de vida para nuestros hijos, ya que, entre otras cosas, permite que nuestro cuerpo fabrique vitamina D. Un paseo diario con la debida protección no sólo es placentero, sino beneficioso para su salud, pero con los bebés debemos ser especialmente cuidadosos, ya que los rayos del sol pueden provocarles irritaciones, deshidratación o quemaduras.

 

Fuente: http://www.guiainfantil.com/

Consejos de utilización de protectores solares

- Aplicá el protector solar generosamente por todo el cuerpo y cara media hora antes de la exposición solar.

- Re-aplicá el producto cada dos horas y después de cada baño.

- Los protectores solares una vez abiertos comienzan a perder cualidades por lo que se recomienda comprar protectores solares nuevos cada año.

- No tomes sol al medio día entre las 11,00 y las 16,00.

- Los niños menores de tres años no deben exponerse al sol durante las horas centrales del día ni estar demasiadas horas al sol.

- Es recomendable protegerse con sombrilla, sombrero de ala ancha y gafas homologadas con filtro UV.

- Si estás medicándote, comprobá que los medicamentos no sean foto sensibles, pues pueden provocar manchas o quemaduras.

- Bebé agua en abundancia para evitar deshidrataciones.

- Evitá usar colonias con alcohol pues pueden producir manchas.

- Si advertís que alguna peca o lunar cambia de color, tamaño o forma, consultá a un dermatólogo.

- Después de la exposición solar es recomendable el uso de una emulsión reparadora para calmar, hidratar y reestructurar la piel.

 

Fuente: Manual para La Fotoeducacion - Equipo De Atención Primaria (Gob. de Chile)

Protección frente al sol

Exponerse al sol sin protección daña la piel y los ojos, y puede provocar envejecimiento prematuro, manchas, e incluso cáncer. Sigue nuestros consejos y aprovecha los beneficios de tomar el sol, sin sufrir las consecuencias.

Tipos de piel y factores de protección 
La exposición al sol sin protección provoca daños que se acumulan día a día en la piel. Esta tiene efecto memoria, es decir, que el exceso de luz solar queda registrado sobre la piel y, cuando se ha producido una quemadura en el cuerpo, con el paso del tiempo puede provocar el envejecimiento prematuro de la piel o, dependiendo de la gravedad, causar distintas lesiones como manchas, alergias, cáncer, etcétera.

Por ello, lo mejor es prevenir estas situaciones utilizando protectores solares adecuados, y siguiendo una serie de pautas como aplicarlos media hora antes de exponerse al sol, reponiendo el producto periódicamente, y evitando las horas de máxima intensidad lumínica (entre las 11 y las 4 de la tarde).

Efectos del sol sobre la piel
El sol contribuye a mantener una buena salud, ya que aporta beneficios físicos y emocionales como:
*Activar la circulación.
*Favorecer la síntesis de la vitamina D3 (aumenta la absorción de calcio y fósforo). 
*Fortalecer los huesos. 
*Reforzar el sistema inmunológico. 
*Asimismo, el sol influye en el estado de ánimo, ya que equilibra el sistema nervioso y ayuda a combatir la depresión.

¿Cómo se produce el bronceado?
Al exponer la piel a los rayos solares, el cuerpo comienza a producir un pigmento, denominado melanina, que absorbe los rayos y hace que la piel adquiera un tono bronceado para protegerse del sol. Pero este mecanismo defensivo natural del organismo no es suficiente para contrarrestar los efectos nocivos de los dos tipos de radiaciones ultravioletas (UV) que alcanzan la superficie de la piel:
Los UVA: Poseen menor energía pero penetran más profundamente en la piel, son responsables de la aparición de la pigmentación inmediata. Aunque no queman, no son inocuos, pueden provocar daños a largo plazo como envejecimiento prematuro, alergias solares, manchas, pérdida de elasticidad e, incluso, lesiones importantes. 

Los UVB: Poseen mayor energía pero penetran poco en la piel. Son responsables del eritema o enrojecimiento y desencadenan el proceso del verdadero bronceado. Por este motivo, es imprescindible utilizar un protector solar adecuado siempre que se toma el sol, para evitar las posibles consecuencias adversas como:
- Manchas. 
- Quemaduras. 
- Cáncer de piel. 
- Envejecimiento prematuro de la piel. 
- Alteraciones del Sistema Inmunológico
- Afecciones oculares

¿Qué es el foto envejecimiento?
El foto envejecimiento es el envejecimiento o deterioro de la piel originado por la exposición excesiva a los rayos ultravioletas solares. La luz ultravioleta daña las fibras de colágeno, y causa una producción excesiva de fibras de elastina anormales. El mecanismo de defensa de la piel intenta mejorar esta situación, provocando la formación de fibras denominadas “cicatrices solares”, que generan arrugas y depresiones cutáneas.

 

Fuente: http://www.webconsultas.com/

Difarma