Cuidado de la Piel/Dermocosmética

Cómo cuidar los labios en invierno

Los labios secos y agrietados son comunes en la temporada invernal. La piel de la boca es extremadamente sensible a los factores climáticos: los rayos UV, el viento, la altitud y las bajas temperaturas.
María José Pelli, médica dermatóloga (MN 74095), indica que a esta zona es importante cuidarla todo el año, pero en invierno recomienda aumentar su protección con algunos cuidados básicos:

–Exfoliación suave: La especialista recomienda la aplicación de productos naturales para eliminar la capa de células muertas. Emulsiones en base a cítricos o semillas, o simplemente azucar y aceite de oliva son ideales para limpiar toda la zona. También se pueden exfoliar los labios con un algodón embebido en agua tibia, haciendo masajes circulares.

–Hidratación constante: Una vez libre de impurezas, el paso a seguir es la nutrición diaria. Se sugiere aplicar crema de cacao, bálsamos labiales de alta calidad o vaselina. Para lograr un resultado óptimo también se puede aplicar a la mañana una emulsión humectante con manteca de karité o aloe vera que posea propiedades reparadoras. Además es importante siempre secar bien los labios después de beber, recordando que la saliva no ayuda a la hidratación de los labios.

–Protección a toda hora: La exposición al sol sin cuidado acelera el proceso de fotoenvejecimiento. La protección solar es el mejor antiage, también en invierno.

Por último, la especialista resaltó que no conviene pintarlos si están lastimados o fisurados y alertó la necesidad de consultar a un especialista ante la aparición de manchas en los labios que cambien de forma, tamaño o color, o si alguna lesión pica, sangra o duele. También recurrir a un profesional si aparece una herida que no cura, una costra que vuelve a aparecer o una lesión nodular que no se va.

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Recomendaciones para cuidar tu piel en otoño

Con el otoño cambia el clima, aparece el viento, llegan las lluvias, bajan las temperaturas, y así como en verano era necesario proteger a la piel de la prolongada exposición al sol, en esta estación también hay que ocuparse. Aunque la tendencia es a cuidar más la piel del rostro, no hay que olvidarse del resto del cuerpo.

Algunos de los problemas dermatológicos más frecuentes en otoño son la deshidratación, la aparición de manchas causadas por el sol durante las vacaciones y alteraciones en la pigmentación.
José Domínguez Auñón, jefe de la Unidad de Dermatología del Hospital del Henares y especialista en Dermatología, Cirugía Dermatológica y Dermatología Estética en la clínica Santa Elena, en Madrid, explica que “en verano nos cuidamos más la piel, no vamos tan tapados y somos conscientes de la necesidad de usar fotoprotección. Sin embargo, cuando llega el mal tiempo, bajamos la guardia”, es entonces cuando se recrudecen las dermatosis.
Existe una tendencia a cuidar la piel del rostro y olvidar el resto del cuerpo. “Tiene sentido porque la cara cumple una función social, y está permanente expuesta, pero deberíamos proteger e hidratar todo el cuerpo, en especial brazos y piernas, que al igual que la piel de la cara, son las que sufren más la exposición al frío”, alerta el especialista.

Recomendaciones del experto para lucir una piel sana y bonita no solo en verano

1. Evitar la higiene excesiva
Hay que mantener la piel limpia pero sin excederse tanto en el uso de jabones como en la frecuencia del aseo. Ducharse una vez al día suele ser suficiente.

2. Usar fotoprotección
Los rayos solares resultan nocivos no solo en verano; conviene utilizar crema protectora al realizar actividades cotidianas como pasear o practicar deportes al aire libre. El especialista recomienda que extremen la precaución las personas que trabajan en oficinas soleadas o como conductores de vehículos, ya que la radiación ultravioleta puede dañar la piel incluso a través de los cristales.

3. Hidratar la piel dos veces al día
Además de utilizar la crema hidratante facial, se recomienda también proteger con cremas la piel de brazos y piernas, que son las más expuestas a las condiciones meteorológicas.

4. Abandonar el tabaco
Es sabido que el tabaco es dañino también para la piel, y Domínguez Auñón lo enfatiza: “fumar envejece la piel y hace que esta sea de peor calidad”. Dejar el cigarrillo, mejorará tu piel además de tu calidad de vida.

5. Seguir una dieta rica en frutas y verduras
Los nutrientes de los vegetales colaboran para favorecer la salud de la piel, especialmente aquellos ricos en antioxidantes como la zanahoria, el tomate, el brócoli y los frutos secos, por ejemplo. Según el especialista, “parece demostrado que estos alimentos frenan el envejecimiento de la piel”.

6. Protegerse la piel del frío y el viento
Estos agentes “pueden producir vasoconstricción y deshidratación, por lo que es importante protegerse utilizando prendas adecuadas”.

7. Usar antioxidantes
Así como es favorable consumir alimentos con esta propiedad, Domínguez Auñón recomienda también las cremas y compuestos a base de vitamina C o E, carotenoides o coenzima Q10 para prevenir el envejecimiento cutáneo.

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El sol y los niños

Es importante enseñar a los niños a protegerse del sol desde pequeños, porque los efectos de la radiación solar son acumulativos e irreversibles. La piel de los niños presenta diferencias respecto de la piel de los adultos y hay que darle la protección adecuada.

Se debe tener en cuenta que:

- No hay que exponer a los niños al sol antes de los 3 años.
- Se tienen que evitar las horas centrales del día.
- Hay que utilizar una protección solar especial para niños.
- Hay que renovar periódicamente el producto, sobre todo si se está mucho tiempo en el agua.
- Es bueno protegerles la cabeza con gorras y el cuerpo con camisetas si tienen la piel muy blanca y sensible.
- Hay que hacerles beber mucha agua.
- Hay que ir al médico y/o consultar al farmacéutico ante la mínima señal de reacción o síntoma extraño en la piel.

 

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El sol y sus efectos

La luz solar nos proporciona efectos fisiológicos positivos:
- Estimula la síntesis de vitamina D (la cual previene el raquitismo y la osteoporosis).
- Favorece la circulación sanguínea.
- Actúa en el tratamiento de algunas dermatosis.

Incluso en algunos casos estimula la síntesis de los neurotransmisores cerebrales responsables del estado anímico (quizás por eso se relaciona a los países cálidos con la alegría y a los países fríos con la seriedad y la depresión). Pero lo que resulta claro es que actualmente hay que sopesar las ventajas y los inconvenientes que tiene una exposición excesiva al sol. Aunque el color de la piel bronceada se asimila a la buena salud, el sol puede provocar dos tipos de trastornos: los visibles y los invisibles.

Consecuencias visibles
Después de una exposición solar, las quemaduras son los efectos más evidentes, pero hay otros, ya que los rayos infrarrojos dan sensación de calor pero no queman. Los rayos UVA ocasionan el fenómeno de la pigmentación inmediata. Horas más tarde, los rayos UVB causan un eritema actínico (enrojecimiento de la piel, con o sin inflamación). Días más tarde, la capa córnea se agranda y la pigmentación melanítica se intensifica. Las personas que han abusado del sol pueden experimentar, con el tiempo, manchas en la piel, arrugas y cataratas, y a la larga cáncer cutáneo o tumoraciones superficiales.

Consecuencias invisibles
A largo plazo, los rayos UVB son absorbidos por el ADN y causan alteraciones en el genoma. Los rayos UVA también se absorben y se transforman en radicales libres, que alteran el material genético y saturan los sistemas defensivos de la piel. Por tanto, cuando las exposiciones solares son excesivas y los protectores están desbordados, las células anormales proliferan y acostumbran a formar carcinomas o melanoma. Según estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), cada año se producen en todo el mundo más de 2 millones de cánceres de piel distintos del melanoma y 200.000 melanomas malignos.
 

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BASES Y CONDICIONES - SORTEO TU PIEL RADIANTE 2017

1- Sorteo exclusivo para fans de FARMACIAS DIFARMA.

2- El plazo para registrarse en el Sorteo inicia el jueves 2 de marzo de 2017 a las 20hs y finaliza el lunes 6 de marzo de 2017 a las 10hs.

3- Premios: 6 beauties a realizarse en Farmacia Difarma II el 8 de marzo de 2017 entre las 9 y las 13hs.

4- Para participar se requiere:

a) Ser fan de FARMACIAS DIFARMA en su página de Facebook: http://www.facebook.com/DifarmaSRL

b) Anotarse en la publicación del sorteo.

5- Al cierre del plazo de registro, el Sorteo se realizará mediante la aplicación Random.Org entre todos los participantes que hayan comentado las publicaciones y además cumplan los otros dos requisitos indicados en el inciso 4 de estas Bases y Condiciones.

6- Las ganadoras serán anunciadas en la fanpage de FARMACIAS DIFARMA el lunes 6 de marzo de 2017 y serán contactadas vía mensaje privado de Facebook.

7- Los premios no podrán ser cambiados por dinero o equivalentes bajo ninguna circunstancia.

8- FARMACIAS DIFARMA podrá requerir la presencia de las ganadoras, así como también exhibir su imagen (foto y/o video) mediante cualquier acción publicitaria, de prensa, promoción, publicación y/o medio de difusión que considere conveniente, para lo cual los participantes otorgan expresa autorización y sin que la misma conceda al ganador derecho a contraprestación o indemnización alguna.

9- En caso de detectar participaciones fraudulentas o sospechosas de serlo, FARMACIAS DIFARMA se reserva el derecho a eliminar dichas participaciones y bloquear el acceso al Sorteo y a la fanpage de FARMACIAS DIFARMA a las personas involucradas.

10- Este Sorteo no está de ninguna manera auspiciado, promocionado o administrado por Facebook, ni está relacionado con él. Los datos son suministrados a FARMACIAS DIFARMA y no a Facebook.

11- Promoción sin obligación de compra válida para la Provincia de Córdoba.

HIDRATACIÓN DE LA PIEL: ¡EL AGUA ES VIDA!

La piel limita nuestro cuerpo del exterior y desempeña funciones protectoras. Para que dichas funciones puedan desarrollarse eficazmente, es esencial que la piel esté debidamente hidratada. Una hidratación cutánea adecuada es la mejor prevención para mantener la piel joven y retrasar el envejecimiento cutáneo.
La piel para manifestarse bonita necesita tener su parámetro de hidratación optimizado. Para retener el agua, la piel se sirve de 2 mecanismos:
- El "factor natural de hidratación”, que son sustancias procedentes del sudor que captan la humedad del ambiente, manteniendo así el equilibrio natural de la piel.
- El “manto hidrolipídico", de la piel formado por una mezcla de  lípidos segregados por las glándulas sebáceas y el sudor secretado por las glándulas sudoríparas. El sebo retiene el agua en nuestra piel, la pérdida o alteración del equilibrio de esta película, es la causa más común de piel deshidratada. El manto hidrolipídico actúa como una película protectora.

La deshidratación es una disminución del contenido de agua en la piel. Entre los factores que intervienen en la deshidratación de la piel vamos a mencionar, la edad, la genética, los cambios bruscos de temperatura, los tratamientos cosméticos inapropiados y los factores climáticos extremos. Clasificaremos los factores que intervienen en la deshidratación de la piel en 2 grupos:
- Factores extrínsecos: de tipo medioambiental  como radiaciones UV, viento, climas fríos y secos, etc. La exposición prolongada a calefactores, y aires acondicionados ocasionan una evaporación del agua de nuestra piel. El uso de productos químicos agresivos e irritantes como  detergentes o contactos prolongados con el agua, afectan directamente a la calidad del manto hidrolipídico y condicionan su capacidad protectora.
- Factores intrínsecos: Motivados por alteraciones metabólicas o de tipo hormonal, ciertos medicamentos, diuréticos, determinadas patologías cutáneas o, sencillamente a causa del envejecimiento paulatino de la piel.

Una piel que no posee el nivel óptimo de agua o no es capaz de retenerla presenta un grado de vulnerabilidad al medio tal que la predispone a un envejecimiento prematuro. Una piel deshidratada presenta un aspecto cuarteado de la superficie cutánea. Cuando la piel está deshidratada se descama y se agrieta, se vuelve áspera, pierde toda su flexibilidad y se tensa generando sensaciones desagradables de tirantez,  e inclusive picor.
El agua es la base primordial de gran cantidad de los procesos metabólicos y  fisiológicos que se dan en el cuerpo humano. El agua es un embellecedor natural. 
Un cuerpo sano esta compuesto por un 80% de agua. Mantener el agua en el organismo no es una tarea fácil para nosotros por ello es muy necesario el aporte interno y externo de este elemento esencial.
La piel que está continuamente expuesta al medio ambiente está mas predispuesta a la deshidratación y por tanto es más vulnerable a los efectos del envejecimiento. Rostro, cuello, escote y manos son zonas con piel fina y a la vez están continuamente expuestas, por lo que cosméticamente hemos de prestarlas una especial atención.

LA HIDRATACIÓN COMO CAMINO HACIA LA JUVENTUD
La hidratación es un gesto cosmético básico y necesario que no debe obviarse nunca, debido a que cuando las reservas hídricas son insuficientes la epidermis comienza a mostrar una merma de su juventud y belleza. La deshidratación se manifiesta en la piel cuando el nivel de agua en la capa córnea (capa más externa de la piel) se sitúa por debajo del 10 %, cuando esto sucede la piel pierde elasticidad, luminosidad, y belleza, la sensación que tenemos con frecuencia es de tirantez e incomodidad.  Para que la piel se manifieste joven y bonita lo ideal sería tener un parámetro de agua de al menos del 20% en la capa córnea. Cuando nuestra piel presenta dicho parámetro está hidratada, y  se torna sana, luminosa, y elástica,  por ello es importante hidratarnos tanto por dentro como por fuera.
Hay que hidratar la piel tanto desde el exterior como desde el interior. Desde el exterior se hará con el uso de cremas hidratantes adecuadas que nos ayuden a incrementar los valores de agua en la piel.  Y desde el interior se hará con el hábito de beber un mínimo de 2 litros de agua al día.
Para mantener la piel sana y jóven hemos de recurrir a un producto cosmético hidratante, no podemos privar a la piel de este gesto cosmético tan elemental.
Durante el día el gesto cosmético de la hidratación es necesario porque nos enfrentamos a un medio externo que interviene continuamente en la pérdida de  agua. Debemos proveer a nuestra piel de reservas hídricas suficientes para equilibrar el manto hidrolipidico y  que cumpla así adecuadamente con su función de protección.
Previo a la hidratación siempre hay que llevar a cabo una limpieza adecuada de la piel, pues es esencial de cara a la consecución de cualquier resultado estético  que busquemos mediante la cosmética. Si la piel no está completamente limpia, de poco nos servirá el tratamiento que pongamos sobre ella.
La limpieza y la hidratación han de ser siempre una constante en nuestro protocolo cosmético.
Los cosméticos hidratantes han de gozar de gran riqueza en activos humectantes, han de aportar  humedad durante tiempo prolongado para permitir proteger a la piel de su tendencia a deteriorarse por las agresiones medioambientales.
La textura que escogeremos va a estar determinada por nuestro tipo de piel, una piel seca buscará texturas enriquecidas mientras que una piel mixta o grasa buscará texturas ligeras.
Para saber que estamos cumpliendo adecuadamente con nuestro objetivo de mantener la piel hidratada, la sensación que hemos de experimentar es la de tener una sensación confortable, en cuanto  al aspecto de una piel hidratada, debe ser de apariencia sana y ha de gozar de luminosidad, y en cuanto al tacto, ha de ser siempre suave. Estas tres premisas de sensación, aspecto y tacto se han de cumplir durante todo el día. Si a lo largo del día vamos perdiendo la sensación de confort, quizás debemos plantearnos ir hacía una hidratante de textura más enriquecida. 
Seguí nuestros consejos de hidratación en tu piel y en menos de 15 días notarás la diferencia! 

FUENTE: MY BEAUTYPEDIA

¿Qué medidas sencillas pueden tomarse para protegerse del sol?

P: ¿Qué medidas sencillas pueden tomarse para protegerse del sol?
R: La sombra, las gafas de sol, las prendas de vestir y los sombreros son la mejor protección. Además, es necesario aplicarse una crema con filtro solar en las partes del cuerpo que quedan al descubierto, como el rostro y las manos. Nunca debe utilizarse la crema con filtro solar para prolongar la exposición al sol.
• Evitar la exposición solar en las horas centrales del día. Los rayos UV solares son más fuertes entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Tenga especial cuidado con la exposición al sol durante esas horas.
• Tenga en cuenta el índice UV. Este importante dato le ayuda a planificar sus actividades al aire libre para evitar una exposición excesiva a los rayos del sol. Es necesaria protección solar siempre que el índice UV prevea niveles de exposición de moderados a altos, por ejemplo un índice UV de 3 o superior.
• Aproveche las sombras. Póngase a la sombra cuando los rayos UV sean más intensos, pero no olvide que los árboles, las sombrillas o los toldos no protegen totalmente contra la radiación solar.
• Use ropas que le protejan. Un sombrero de ala ancha protege debidamente los ojos, las orejas, la cara y la parte posterior del cuello. Las gafas de sol con un índice de protección del 99%-100% frente a los rayos UVA y UVB reducen considerablemente los daños oculares debidos a la radiación solar. Las prendas de vestir holgadas y de tejido tupido que cubran la mayor superficie corporal posible también protegen contra el sol.
• Utilice cremas con filtro solar. Aplíquese una crema protectora de amplio espectro, con factor de protección igual o superior a 30. Extiéndala generosamente sobre la piel expuesta y repita la aplicación cada dos horas, o después de trabajar, nadar, jugar o hacer ejercicio al aire libre.
• Evite las lámparas y las camas bronceadoras. Las lámparas y las camas bronceadoras aumentan el riesgo de cáncer de la piel y pueden dañar los ojos si no se usa protección. Debe evitarse completamente su uso.
• Proteja a los niños. Los niños suelen ser más vulnerables a los riesgos ambientales que los adultos. Cuando estén al aire libre, hay que protegerlos de la exposición a los rayos UV como ya se ha explicado. Los bebés deben permanecer siempre a la sombra.

Fuente: Organización Mundial de la Salud

Rayos UV: Seis claves para cuidar la piel según la sensibilidad

Los días de sol pleno comienzan a conquistar las calles. El calor asciende con las horas y la ciudad se convierte en un escenario en el que los rayos UV transitan libremente, rebotando en vidrieras y escaparates, en el piso y carteles publicitarios.
Los anteojos de sol ganan espacio para evitar los molestos reflejos, pero ¿qué sucede con los cuidados de la piel? Todos los especialistas recomiendan utilizar protector solar aún en los días de semana, de manera de disminuir los efectos negaticos de una alta exposición durante las horas pico. Sin embargo, no siempre es sencillo reconocer qué tipo de protector necesita cada persona.
La sensibilidad al sol está determinada genéticamente. Thomas Fitzpatrick, dermatólogo norteamericano, realizó en 1975 una clasificación numérica del color de piel que va de I a VI y que aún se conserva. Según esta escala cuanto mayor es este número más morena es la piel y mayor capacidad de protegerse de la radiación solar.
"El color de la piel y el cabello depende de la cantidad de melanina producida por los melanocitos unas células que se encuentran en nuestra piel y no por la cantidad de melanocitos, la función de la melanina es protegernos de la radiación UV. Las personas con ojos claros, piel blanca y pelirrojos o rubios son los más sensibles", explicó la dermatóloga Mónica Maniotti.
La especialista además explicó que "las pieles más fotosensibles no se broncean o se broncean muy poco y al exponerse al sol generan quemaduras fácilmente que se manifiestan por eritema (coloración rojiza de la piel) inflamación de piel, ardor y prurito".
"Es importante que usen FPS todos los fototipos de piel, del I al VI, ya que los daños que producen la radiación UV afectan a todos, aunque son mayores en los fototipos I y II".

Los cuidados esenciales 
1. Evitar la exposición solar en horarios del mediodía, entre las 11 y las 16hs, esto coincide con el momento en que la sombra que proyecta el cuerpo es más corta.
2. No exponer al sol a bebés y niños pequeños, mantenerlos en la sombra con la ropa adecuada. Los protectores solares se pueden empezar a usar en niños mayores de 6 meses.
3. Utilizar protector solar de amplio espectro (con filtros UVB-UVA) con factor de protección solar (FPS) 30 o mayor, colocar 30 min antes de exponerse al sol, renovar el mismo cada dos horas o luego salir del agua o transpiración excesiva y colocar cantidad suficiente 2 mg por cm2 de piel.
4. Utilizar indumentaria adecuada que aumente la protección solar como lentes de sol con protección contra los rayos UV, sombreros con ala ancha o gorras con visera, remeras o pantalones de trama cerrada y de colores oscuros, hay telas que tienen FPS.
5. Beber mucho líquido, entre 2 a 3 litros diarios y aumentar el consumo de frutas y verduras.
6. Hidratar la piel luego de la exposición solar.

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Celulitis: 10 consejos infalibles para combatirla y aniquilarla

La mayoría de las mujeres tienen esos molestos y antiestéticos pocitos y, en algunos casos, pueden presentar un cuadro severo si esta afección no es tratada a tiempo. La celulitis está integrada por depósitos de grasa que forman una especie de bolsa bajo la piel, con el aspecto característico de inflamación.
"Los mejores resultados en la reducción de celulitis se observan cuando combinamos algunos tratamientos con aparatología y/o mesoterapia, el drenaje linfático, en conjunto con los buenos hábitos de dieta y ejercicio por parte del paciente", indica la Dra. Ana Cecilia Arias Godínez, dermatóloga. "Los tratamientos deben realizarse con regularidad y deben ser recomendados por un especialista de la piel según el tipo de celulitis del paciente".

"En el mercado existen muchas empresas y productos para mejorar el aspecto de la "piel de naranja", pero sabemos que los resultados reales se obtienen con un tratamiento integral, no con 10 ó 20 sesiones de lo mismo, pastillas, cremas mágicas o dietas: el resultado es sólo a través de un tratamiento integral", expresó la entrevistada quien, a continuación, reveló sus consejos:

1) Alimentación adecuada:

Una alimentación rica en grasas, azúcares y carbohidratos se verá reflejada en la piel. Por ello, lo ideal es eliminarlos y optar por una dieta más sana y balanceada. Comer verduras y frutas, en particular papaya, la cual contiene una enzima llamada 'papaína' que no permite la acumulación de grasa y fracciona las proteínas.
Evitar la sal y reducir el azúcar. La sal hace que el cuerpo retenga líquidos y que se hinchen los tejidos. Al tener más sodio el cuerpo necesita más agua, así que si se deja de consumir sal, los líquidos serán expulsados con mayor facilidad y eso hará que los tejidos no estén inflamados. También es aconsejable reducir el consumo de azúcar y grasas. Estos se comportan como procesos digestivos complejos, que facilitan la aparición de toxinas y degeneran el tejido adiposo.
Beber mucha agua: es ideal eliminar líquidos y para eso hay que beber agua en abundancia. Se recomienda beber dos litros de agua por día para depurar el organismo. Sin embargo -en el caso de mujeres cuya celulitis se debe a una retención de líquidos- es preciso limitar su consumo, puesto que -en lugar de ayudar a solucionar el problema- va a contribuir a agravarlo.

2) Buenos hábitos:

Evitar la cafeína y la nicotina: estas son drogas que se encuentran dentro de la misma categoría de vasoconstrictores y reducen la cantidad de sangre que llega a todo el cuerpo, incluyendo los tejidos.
Evitar las bebidas alcohólicas: al igual que ocurre con la sal, las bebidas con alcohol favorecen la retención de líquidos y hacen que los tejidos se hinchen. Además de eso, tienen un contenido calórico elevado que es mejor evitar.

3) Ejercicio físico:

La falta de ejercicio y la vida sedentaria son responsables de una alteración de la circulación linfática. El ejercicio ayuda a tener una buena circulación, quemar grasas, tonificar los músculos y, por ende, eliminar la celulitis.
Cualquier ejercicio es bueno para quemar la energía de reserva. Los mejores son los que activan la circulación sanguínea. Los peores, los deportes bruscos que exigen un gran esfuerzo físico.
Si se permanece mucho tiempo sentado o de pie, la circulación de la sangre comenzará a tener alteraciones. Se recomienda que si una persona tiene que estar mucho tiempo sentada, se ponga de pie, se estire durante algunos minutos y luego vuelva a su lugar.
Hay que sentarse bien. Las mujeres tienden a cruzar las piernas cuando están sentadas. Sin embargo, al hacerlo, la pierna que está arriba ejerce presión sobre la que está abajo y ello puede generar inconvenientes. Lo mismo ocurre con la tensión sobre la pelvis, que dificulta la circulación en la zona inguinal. Lo ideal es sentarse con las piernas paralelas entre sí.

4) Evitar la ropa ajustada y los zapatos de taco alto

Que la sangre pueda circular bien a lo largo de todo el cuerpo es básico para la prevención de la celulitis. Si una mujer utiliza zapatos de tacón, lo más probable es que éstos corten un poco la circulación y no favorezcan los objetivos que se desean conseguir. Lo mismo ocurre con toda vestimenta que sea capaz de impedir que la sangre circule de forma fluída y correcta. Hay que evitar los pantalones apretados y tratar de no usar cinturones muy ajustados.

5) Método anticonceptivo adecuado

Los estrógenos pueden producir una retención de agua -como sucede por ejemplo en los síndromes premenstruales- y algunos los consideran uno de los principales factores que desencadan este cuadro.
Las mujeres deben ser muy cautelosas con las pastillas que consumen. Si ya tienen celulitis, será mejor que se planteen usar un anticonceptivo diferente y que consulten con un ginecólogo.

6) Drenaje linfático

Esta técnica ofrece excelentes resultados en casos de retención de líquidos. Su finalidad es estimular el sistema linfático y, por lo tanto, favorecer la circulación. Se practica por todo el cuerpo -incluidos los pies- por medio de suaves bombeos, de manera que los desechos se van arrastrando hacia los canales linfáticos para que puedan fluir. Esta técnica exige una preparación que pocos profesionales conocen correctamente. Para empezar a notar los resultados es necesario un mínimo de 10 sesiones diarias de una hora de duración y, posteriormente, una sesión semanal de mantenimiento.

7) Cremas anticelulitis

Las cremas anticelulitis contienen activos que rompen las cadenas lipídicas activando la degradación de la grasa. Además, ayudan a tonificar la piel. Se recomienda su aplicación en la mañana y en la noche, dando un masaje para una mejor absorción.

8) Mesoterapia

Consiste en administrar pequeñas dosis de productos homeopáticos en la primera capa de la dermis -justo debajo de la piel- mediante inyecciones. Estos activos logran una disminución progresiva (en 10 a 20 sesiones) de las áreas problema, ya que al actuar directamente sobre el tejido adiposo liberan el exceso de grasa y toxinas.
El tipo de productos que se aplican varían de acuerdo a las necesidades del paciente, ya sea que se desee mejorar su circulación u oxigenación, o metabolizar y acelerar las paredes de las zonas de grasa para acelerar la desintegración de ésta.

9) Aparatología

Actualmente se cuenta con aparatos de cavitación, carboxiterapia, ozonoterapia, endermología, radiofrecuencia corporal, electrolipólisis y presoterapia, entre otros. Algunos movilizan las células grasas, otros favorecen su desintegración, mejoran la circulación sanguínea local y promueven el drenaje de los depósitos grasos al sistema linfático.

10) Tratamientos quirúrgicos

* Liposucción: En muchos casos puede hacer que la celulitis se vea peor que antes. La liposuccion elimina la almohadilla de grasa que puede haber estado ayudando a proporcionar una superficie más suave a las células afectadas.
* Lipoescultura: Utiliza una sonda que emite ondas de alta frecuencia, que produce la licuación de las células grasas y, luego con una succión a baja presión, se retira esa grasa. Cuando esta sonda se pasa en la capa de grasa superficial ayuda a mejorar el cuadro, al igual que cuando pasamos el ultrasonido externo en gabinete.
La Dra. Arias Godínez afirmó que no existen los tratamientos milagrosos o de resultados inmediatos, pero definitivamente hay tratamientos efectivos para disminuir la celulitis.

 

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¿Cómo conseguir un buen bronceado y cuidar la piel?

Llega el verano. Los colores claros se lucen más con una piel dorada y bronceada por el sol, pero tus piernas blancas aun reflejan el blanco invernal, casi como si nunca se hubieran asomado a unos rayitos de luz. Tranquila. Podés lograr un color que anticipe tus ganas de salir de vacaciones, pero es importante hacerlo gradualmente y con cuidado.

 

Salir al sol

Cuando estés armando el bolsito playero, contemplá ropa que te proteja de los rayos solares nocivos (UVA y UVB), como sombreros de ala ancha, anteojos de sol y sombrillas, muy útiles aunque no suficientes para prevenir las quemaduras de la piel causadas por el sol.

Los protectores solares son un infaltable a la hora de exponerte a los rayos solares. Son sustancias (que podés encontrar en loción, gel, spray u otro tópico) que absorben o disipan los rayos ultravioletas para proteger la piel de los efectos nocivos del sol. Sirven para evitar o disminuir las quemaduras, aunque ningún protector brinda una protección absoluta del 100%.

El Factor de Protección Solar (FPS) da cuenta del tiempo que tardará la piel cubierta con una pantalla en enrojecerse, con respecto a la que no fue protegida con ningún producto. Esto significa que la piel de una persona que se aplicó un protector solar factor 30 tardará 30 veces más en enrojecer que la de alguien que no usó ninguna pantalla.

Siempre que te expongas al sol tenés que usar un protector solar y colocártelo 20 minutos antes de salir, para una correcta absorción. Esto te permitirá lograr un bronceado leve, gradual y progresivo sin bruscos cambios que lo único que harán será que te "peles" la piel más rápido y pierdas el color.

Distribuí uniformemente el protector para que cubra todas las zonas de tu cuerpo que estarán expuestas al sol, prestando especial atención a aquellas que suelen estar más "tapadas" durante el año. No te olvides de la parte de arriba de las orejas, el empeine del pie y los costados de la malla.

Para lograr el nivel de protección indicado y la eficacia óptima, es necesario aplicar 2 miligramos de protector solar por cada centímetro cuadrado de piel (lo que equivale a más o menos media cucharadita pequeña de protector solar -1.2 ml- para la cara). En el caso de aerosoles, por ejemplo, son 18 pulverizaciones por área del cuerpo. Reducir esta cantidad va a disminuir considerablemente el nivel de protección.

Es importante, además, elegir correctamente los horarios de exposición: evitá el horario entre las 11 de la mañana y las 16. Tomá sol en forma gradual e intermitente: ¡no te quedes dormida con los auriculares puestos, porque vas a ser un tomate! Tenés que renovar el protector cada dos horas y, si transpirás mucho, hacés deporte o te metés al agua, volvé a aplicarlo.

 

Buenos hábitos

Para ayudar a tu piel a mantener un buen y saludable bronceado, es fundamental tomar mucha agua para recuperar las sales minerales y evitar una posible deshidratación: entre 3 y 4 litros diarios es lo ideal para compensar un día de sol.

Además, elegí aquellos alimentos que contribuyen a lograr el tono que querés. Estos días de calor no pueden faltar las ensaladas de tres colores y las frutas frescas.

La vitamina E juega un rol esencial en la protección de la membrana de todas las células del organismo, ya que bloquea el paso de los radicales libres, que producen la oxidación de las células y, con esto, un envejecimiento prematuro). Por eso, tiene propiedades antioxidantes y contribuye en la ralentización del envejecimiento cutáneo.

La vitamina C es sumamente adecuada, ya que la primera protege las fibras de elastina y colágeno de la piel (ayudando contra los daños que puede causar la radiación solar).

La zanahoria, el perejil, el tomate, el mango, las calabazas, la espinaca y el brócoli contienen betacaroteno, un componente fundamental que se transforma en vitamina A en el organismo, que lo asimila en el intestino delgado y se acumula en el hígado en forma de retinol, el cual da color a nuestra piel y sirve de protección frente a la acción de los rayos ultravioleta.

Con el pescado y los frutos secos podrás sumar Omega3, que ayudará a mantener tu piel hidratada gracias a una serie de ácidos grasos esenciales.

Por último, es importante que no pierdas de vista los geles o cremas hidratantes, que calman la piel luego de la exposición solar, preservan su deshidratación y permiten conservar un bronceado por más tiempo. Por lo general, se aplican por la noche antes de dormir.

 

Fuente: EntreMujeres

Difarma